miércoles, 1 de septiembre de 2010

Inaugurando pensamientos

Ya no se cuando confiar en mis instintos
Me he fallado ya varias veces en el pasado
Haciendo caso omiso a las palabras resonantes de mi mente
pero ahora, en un momento en el que puedo pausar el tiempo
quiero pensar que todas estas preocupaciones no son mas que banales pedazos de mierda que habitan mi mente que me pudren neurona a neurona, estancandome en pequeños charcos que se me presentan en mi vida, que en realidad puedo solo esquivar...pero que tal que ese charco, sin profundidad aparente, sea un gran estanque que por mi ceguera, por la venda que me cubre mis ojos, que yo misma puse, yo misma tejí, cree, amarre a mi, que gracias a eso no pueda ver que pierdo el chance de ganar algo, de enriquecerme, y no solo eso, la oportunidad de enriquecernos mutuamente, el y yo, mirándonos fijamente podamos ser cada cual, y recíprocamente enterrarnos el cuchillo de la aceptación.
Puedo mirar a un punto, durante mucho tiempo, dejando correr los arroyos de la mente, esta mente que me perturba a ratos, pero siempre llegare a la misma conclusión, me gusta herirme, me gusta sentir esa mierda del desasosiego en lo intimo de mi alma y crear futuros lejanos con alguien que puede dejarme en el desamparo de la melancolía en solo un parpadeo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario