jueves, 23 de febrero de 2012

Ciao.


Voy a tomarle una foto a una lagrima, tan pequeña como mi alma y tan profunda como la tristeza pero igual es tan etérea como ella sola, solo un viento puede desaparecerla y si no te fijás no la vas a ver. No me vas a creer que cerré con llave mi corazón para no desahogarme con cualquier extraño que se siente junto a mi en el bus, pero le di un espacio a otra persona que no reemplaza a nadie pero cada día le confío más mis sentimientos.
Vos no sos otra, no sos cualquiera, ni siquiera son un ella, un él, un eso, sos los momentos, y las pupilas dilatadas, los hombros y las canciones que sentí hace un rato, no me crees que también tengo un poco destrozada la cabeza porque me metiste unas pastas raras de esas que me ponen a pensar y que solo vos vas a poder sacar el día que te olvides, cuanto ruego por ese día, que ya ni te sorprendas al escuchar mi nombre ni al ver el color rojo. No quiero volverte a ver y que me abraces la cabeza y me digas “que mierda que fuiste”, porque no es necesario, yo eso lo sé y me lo repito cada micra de segundo que paso en la vida intentando no clavarme un lápiz, un carboncillo, unas tijeras que se crucen por mis manos para no tener que soportar tus lagrimas distantes y esos ojos rojos que se que posan sobre tu cara mientras yo intento construir camino.

No se si arrepentirme de amarte o de dañarte, tal vez me arrepentiría más de no haberte querido nunca jamás más no quiero pensar en no haberte tenido ni en no tenerte queriendo saber como serías sin mi dolor.

Te he pedido cosas, imposibles y peligrosas, saltar, venir, sentir, pero te pido ahora que huyas que corras lo más rápido y te alejes de mi, porque vas a seguir perdiendo parte por parte lo que sos y tu alma reflejará con cicatrices la mierda que te estoy dando.

No te vayas, quédate.

Me contradigo

Soy pura dualidad y están tus dos caras en cada parte de ella.

Perderte no es haberte soltado es haberte regalado a vos como uno de los tesoros más lindos, como una perla que me encontré y que devolví al mar.


domingo, 18 de septiembre de 2011

Pude haberte arrancado los ojos.

Pregúntame si ha pasado mucho tiempo
que solo mis ojos que llenos de imágenes responderán,
ellos saben cuantos atardeceres nublados han pasado por mi cara
y cuantos me perdí buscando un sol ya desaparecido
tenme paciencia si un día te digo que cerré mis ojos y los abrí pensando en vos
habiéndome convencido la noche anterior de tener un hueco donde ibas vos.

Me pregunto a veces que quedo de todo,
enseñanzas, aprendizajes, fuerza,
me repetía, me repito, me repetiré
al menos con más fuerza cada vez
porque empezó una pequeña voz y ahora me grito,
me grito para no hundirme
para no perderme en el petróleo profundamente azabache que son tus ojos.

Porque te repites en mi mente y esas imagenes se graban con cincel en la realidad
a veces me olvido... Y que feliz puedo ser
incluso esa jaqueca por la que mi madre se preocupa ya no esta
y esos momentos de silencio que aparecen después de una larga carcajada casi como un sentimiento de culpa se vuelven menos constantes.

Si, a veces me preocupo por vos, por saber como estás
y me encuentro a mi tan preocupada por otras cosas que me distraen
y me dan ganas de encontrar otras causas, dolores, sinsabores, heridas
para no acordarme del desconsuelo principal que es haberte conocido.

martes, 15 de febrero de 2011

Como la pequeña niña de grandes ojos pudo volverse una dosis de cariño natural.

Carmen, la pequeña de grandes ojos estaba viendo como la piel de su madre se mojaba de sudor gracias al trabajo del día en las aguas buscando pedacitos de sol escondidos entre la madre tierra, la admiraba, y quería algún día llegar a besar a sus hijos y contarles las mismas historias que la bella mujer, que sintió amor y dolor el día de su nacimiento le contaba, los relatos que parecían tener vida propia, cuando en las reuniones familiares se sentaban a hablar de su historia, en esos momentos de luz de luna donde los Citarares y los Noanamaes se sentían con sus cantos y sus pieles llenas de color y oro.

Allí sentada viendo a muchas mujeres y hombres que trabajaban por amor puro a las raíces de su tierra, observaba las aguas llenas de colores y canciones con voces fuertes y sabor a coco y pescao, el cielo la saludaba y le rogaba que se fuera a nadar con él en sus sueños, bajo la sombra de un gran árbol que desplegaba sus ramas más allá de su casa, así que decidió hacerle caso una vez más a las nubes y escapar mientras su mamá desconcentrada, se lavaba la cara con un pequeño manantial entre las manos, corrió nerviosa hacia el verde que la llamaba y Carmen la pequeña de grandes ojos se adentró en búsqueda de cariño natural, cuando se vio más lejos caminó despacio en búsqueda de ese lugar predilecto con ganas inmensas de comerse un plátano frito como los que le preparaba su abuela, ya encorvada y canosa, le brillaban los ojos de solo recordar sus cosquillas, pero no se decidía por ninguno de esos troncos llenos de abrazos y ramas, caminó mirando hacia arriba sintiendo el calor de esa selva húmeda que la abrazaba cada día y sus piernitas regordetas tropezaron con algo que le grito “¡Niña!” , Carmen no pudo abrir más los ojos porque se le salían y miro al frente esperando el sermón de algún adulto en su búsqueda, pero no vio nada, se asustó y salto hacia atrás casi cayéndose, cuando algo se movió frente a ella, a sus pies, su mirada se cruzó con la de un conocido lagarto que llamaban el caimán americano y que le volteo los ojos en tono de reproche y un cierto malgenio, Carmen se disculpo inmediatamente con el lagarto pero este le dijo con un tono un poco comprensivo y resignado -“tu tranquila, que ya nadie me mira, nadie, ni tú, ni, ellos”…Y se quedo pensando mirando a Carmen con firmeza y se le fue dibujando una sonrisa en la cara de lagarto, “tú me sirves, tu, tu tu!”, “¿¡yo!?” “¡tú!”, Carmen pensó muchas cosas en ese pequeño instante de pausa como "¿Cuándo será el cumpleaños del lagarto? ¿Le gustara el color azul o preferirá el purpura? No, no el azul, si, ¿querrá que le muestre mi muñeca? No, es un señor muy serio este lagarto, se le nota ¿dejara que le dé un beso en la punta de la cola? Y ¿tendrá hijitos el señor lagarto? para decirle a mi abuelita que les haga vestiditos de todos los colores como a mí y podamos caminar todos juntos y formar un arcoíris de vestiditos de abuelita", pero nunca pensó "¿Por qué un señor lagarto me habla a mí, una pequeña niña de grandes ojos?", no, porque los niños no conocen la diferencia entre lo normal y lo anormal, realidad y fantasía, su universo está lleno de viajes y colores que abarcan sentimientos que se vuelven irreconocibles cuando ya se ha crecido, Carmen miraba el infinito con los ojos muy abiertos y una sonrisa que parecía más bien ida de este mundo, el lagarto se alcanzó a asustar, pero le grito -“¡NIÑA!” y Carmen volvió de donde estaba, lo miro a los ojos y le dijo- “vamos”, y caminando juntos en una búsqueda sin terminar, por un árbol donde dejarse llevar por el cielo, el lagarto le contó a la pequeña niña de grandes ojos, como el oro era más importante para la gente del pueblo que la propia madre que los había parido de su naturaleza, y que necesitaban urgente una dosis de amor natural como la que ella tenía en todo su cuerpecito y que lo había reconocido al instante de verle los ojos llenos de árboles y frutos, con magia pura de los dioses en los que creían sus antepasados, y llegando a un río entre el bosque, este le pidió que se despojara de su ropa y que saltara al agua, que nada malo iba a pasar y que ahora podría cumplir con todo lo que había soñado. El lagarto le dio gracias y Carmen saltó, con cada toque de agua el cuerpo de Carmen se iba convirtiendo en pedacitos de sol y lluvia de pasión natural, que días y años después, siguió siendo regada sobre los habitantes de ese pueblo donde habitó Carmen, ya alejada de las cosquillas y vestidos de su abuela, el sudor y besos de su madre, pero cerca de lo que más amaba, los árboles repletos de sombra, nubes, cielos infinitamente azules, rosados y violetas y un lagarto eternamente agradecido, que cumplió la misión de llevar la dosis urgente de amor natural a la gente del Chocó.

Me fui.

A hora si se como fue.
o quiero negar que sonreí banalmente para llenar tus expectativas
i vueltas lo se, pero pude llegar al fin a deshacerme de toda tu mierda
hora no vengás a reclamar la porción que no merecés, porque vos fuiste el que miró mientras yo caminé
odo lo que caminé para al fin darme cuenta de una sola cosa, solo una.
ntonces solo después de vivir todo eso pude comprender...

A ntes, después, ahora, en cinco minutos, no importa
L a cantidad de pensamientos no tienen formula matemática ni medidas con cucharaditas en una pipa

C riticáme pero aquí no es bonito
A llá arriba es todo más discutible, no tan evidente como vos
R aro no?...Siempre dijiste que eras mi mejor opción
A parentemente tenés daltonismo, pobre
J uicios acerca de mi piel nunca acertaron con el color de mi alma...
O simplemente tenes los ojos volteados y solo ves hacia adentro, hacia vos mismo.





domingo, 30 de enero de 2011

Amor de sangre.

Evito que tus lagrimas me mojen
Porque me hundo en un infinito dolor
no quiero que tu dolor me toque
Porque siento lo que vos
Si eres mi razón para saltar abismos inesperados pero llenos de paz , y te conozco desde vidas pasadas
Te admiro, cuido y adoro por encima de tantas cosas que tu imaginación no puede dar con los colores que veo cuando te siento cerca, y eso es siempre cariño mio porque estas en mi sangre y agradezco luna tras luna porque no hay manera de rompernos.
Veo tantas cosas dentro tuyo que me quedo anonadada de saber que en ocasiones vos me estas dando una lección, verte crecer a mi lado es comparable con las aguas azules y paradisíacas que nuestros ojos han visto, y ni eso puede acercarse al amor que nos tenemos.
Como la brisa que nos abraza en esa montaña mágica que guarda nuestros secretos y nos envidia porque ni el cielo rosa que la acompaña a veces puede amarla como te amo yo a ti.

viernes, 14 de enero de 2011

Shhh


No les digás que tu sonrisa me desvela
y que soy un ente que vive entre el vacio y una profunda alegria
No les digás que despues de ti vendra otro más y se repetira la historia....Será? (No les digás tampoco que me cuestiono)
No les digás que no me gustan los frijoles en viernes y que quiero un conejo marron.
Tampoco oses decir que cuando miro fijamente, en realidad mi mente es un cohete que ya habita otro planeta y solo pienso en sus estrellas y nebulosas.
No les digás que ando en medias y duermo en boxers.
No les digás que miro las nubes mientras el jazz me penetra esperando salir volando encima de ellas en un éxtasis de sensaciones.
Y mucho menos que no necesito drogas para sentirme en otro mundo, otro cielo, para abandonar la porquería que nos consume y ver luces centelleantes detrás de tus ojos con flores y aromas de vino añejo cuando estoy frente a ti, encima, debajo, al lado, vertical, horizontal, y puedo dejar de ver tu cuerpo y empezar a ver tu luz y tu paz, esas orgías de color que te consumen y que llego a compartir cuando te entiendo cada lunar y cada pelo.
No les digás porque solo lo sabés vos, vos, vos y solo vos que estas lleno de luceros e ilusiones, planes....Y vos.

Estigma


Siempre he querido escapar
para fundirme en los aromas que me ofrece el mundo
una adrenalina intensa que me llene el gusto de café y música
para mirar todo desde una hoja de palma bien alta y lanzarme.
Librar mi vida de este estigma que me marca y ser como una ola
moviéndome, limpiando rastros en la arena y llenándome de vida y color.
Vivir un cielo que cubre un mundo lleno de inconformismo y conformismo, mediocridad y perfección imposible. No ser más parte de eso, esto, nosotros, vos, yo, los que conformamos este plano tan absurdo que me cuesta entender.