Pregúntame si ha pasado mucho tiempo
que solo mis ojos que llenos de imágenes responderán,
ellos saben cuantos atardeceres nublados han pasado por mi cara
y cuantos me perdí buscando un sol ya desaparecido
tenme paciencia si un día te digo que cerré mis ojos y los abrí pensando en vos
habiéndome convencido la noche anterior de tener un hueco donde ibas vos.
Me pregunto a veces que quedo de todo,
enseñanzas, aprendizajes, fuerza,
me repetía, me repito, me repetiré
al menos con más fuerza cada vez
porque empezó una pequeña voz y ahora me grito,
me grito para no hundirme
para no perderme en el petróleo profundamente azabache que son tus ojos.
Porque te repites en mi mente y esas imagenes se graban con cincel en la realidad
a veces me olvido... Y que feliz puedo ser
incluso esa jaqueca por la que mi madre se preocupa ya no esta
y esos momentos de silencio que aparecen después de una larga carcajada casi como un sentimiento de culpa se vuelven menos constantes.
Si, a veces me preocupo por vos, por saber como estás
y me encuentro a mi tan preocupada por otras cosas que me distraen
y me dan ganas de encontrar otras causas, dolores, sinsabores, heridas
para no acordarme del desconsuelo principal que es haberte conocido.